Es toda una sorpresa cuando vamos a coger el coche. Verlo lleno de barro tras una noche de lluvias hace inevitable recurrir a un lavado de coches en Sant Andreu de Barcelona. Da igual si es invierno o verano, pues el barro suele caer cuando llueve poco.

Toneladas de barro caen en forma de lluvia sobre los coches aparcados en el exterior provocando una mala imagen del mismo, además de problemas para la seguridad en la conducción, ya que las lunas se quedan completamente sucias y sin visibilidad. Y es que se trata de un fenómeno mucho más habitual de lo que pensamos y que tiene una sencilla explicación.

Las lluvias de barro en algunas épocas del año llevan a que aumente el lavado de coches en Sant Andreu de Barcelona. No son inesperadas para los meteorólogos, ya que en sus modelos numéricos ven si la lluvia llega con polvo o calima en suspensión. Es habitual en África, sobre todo en el Sáhara, este tipo de lluvia, pero a veces también se extiende a Barcelona.

Este fenómeno se produce por la mezcla de dos factores: por la presencia en el ambiente de partículas de polvo en capas altas, que llega trasladado por vientos procedentes de África; y por la lluvia posterior, lógicamente. Esta mezcla crea el barro con el desenlace que todo el mundo vemos en nuestros vehículos.

El suceso puede ocurrir todo el año, pero lo más raro es que ocurra en meses fríos. Pero si ocurre en invierno o con más frecuencia, es porque entra en juego un tercer factor: la sequía. Esta provoca que el cielo esté más sucio por la ausencia de lluvias y, cuando hay precipitaciones, se limpian esas capas de la atmósfera.

En Edocustoms te contamos por qué se producen las tan temidas lluvias de barro. Antes de venir a nuestro lavado te recomendamos consultar la información meteorológica.